La cara oculta de Rocío Toscano: Atípica y salvaje
Entrevistas / Agosto del 2019

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Prefiere pedalear que ensayar una obra de teatro, se rebela contra la depilación y los patrones típicos de belleza, no terminó el colegio pero brilla actuando en teleseries. La autodenominada "Mujeranimal" tiene mucho que decir y mucho que gritar.

Rocío Toscano (25) es de otra época. En su vida pasada de seguro fue una joven de los 60 y bailó descalza al ritmo del rock en el Festival de Woodstock. Su conexión con la naturaleza es animal y pese a ser actriz, prefiere estar pedaleando hacia diferentes rumbos que ensayar para una obra de teatro. Así es ella: empoderada, libre y sin complejos. Vive en Santiago, pero cada dos semanas necesita escapar al sur; “soy muy sensible y la cuidad muy agresiva”, afirma. Cuando habla de sus orígenes ―y de su madre― su rostro se ilumina. A veces las palabras no le alcanzan para materializar lo que siente y emite sonidos, intenta gritar, es expresiva y abierta. Misma sensación le produce el ciclismo, que la lleva a conectarse con la tierra y a ampliar su cosmovisión.

MUJERANIMAL

Ama la actuación, a la cual llegó sin estudios y por puro instinto. Probó suerte, le fue bien y siguió. Uno de sus últimos personajes televisivos fue Roxy, en la eterna teleserie de Mega “Verdades ocultas”, una joven querida y odiada que le encantó interpretar. Hoy hace pequeños papeles para videoclips y en el canal de YouTube Faramalla.

La joven actriz también tiene conciencia social, es crítica de los estándares de vida ideal y del “cuerpo perfecto” que nos impusieron. Cree que las nuevas generaciones son más conscientes sobre el cambio climático y se preocupa de adherirse a manifestaciones a favor del planeta. Rocío es diferente, dice sentir más que pensar, es impulsiva, una “mujeranimal”, tal como reza en la descripción de su cuenta de Instagram, donde suma más de 700.000 seguidores.


Cuéntanos sobre este concepto, el de “mujeranimal”.

Me encanta, soy intuitiva y me gusta estar en la naturaleza, en la tierra. Siempre voy al sur y cuando camino por los senderos me empiezo a sentir animal. Soy media loca, corro y hago ruidos extraños (ríe). En la naturaleza me siento salvaje.

¿Cuándo comenzó esta conexión con la naturaleza?

Desde siempre, porque somos naturaleza. Estamos tan cegados y manipulados por el sistema que parecemos robots. En el sur están mis raíces, soy italohuilliche, mi papá es argentino y su padre italiano, y mi abuelo materno es de Osorno. Siempre he estado en el campo, donde matan un cordero para hacer asado. Ahora claramente eso lo veo como una mala tradición, porque no me parece bien sacrificar un animal para reunir a la familia.

¿Eres vegetariana?

Estoy en ese proceso. Antes decía que jamás iba a dejar de comer carne porque me encantaba. Pero amo la naturaleza y la industria ganadera es una de las más contaminantes, entonces quiero ser consecuente conmigo  y con mis ideales. Para mí es difícil porque no soy estricta, soy impulsiva, muy animal y nada racional.

¿Esto también tiene relación con dejar la depilación?

Sí. Antes me depilaba una vez a la semana, era un ritual; pero me di cuenta de que es una pérdida de tiempo, es más fácil aceptarme con mis pelos. Es mi cuerpo y si a alguien le molesta, te juro que me importa un pepino.

¿Crees que como sociedad estamos visibilizando la naturalidad?

Es la libertad de las mujeres, estamos dejando los estereotipos impuestos por la sociedad machista patriarcal.  Somos peludas, no muñecas. Hace un tiempo me depilé con láser en ocho sesiones y aun así tengo pelos, ¡es una mentira! Es superficial y consumista. A veces subo fotos y la gente me critica, pero así son las redes sociales.

¿Han sido muy duros los comentarios?

Soy tan segura de mí misma que no me afecta lo que me diga el resto. Gracias a Dios mi mamá me forjó un carácter fuerte.

¿Qué te parece que artistas como Madonna y Miley Cyrus se muestren sin depilar?

¡De ellas me espero cualquier cosa! (ríe). Las mujeres estamos en una época en que no nos importa lo que piensen los demás.

¿Y si algún personaje requiere depilación?

Lo hago, lo mismo pasaría si tengo que teñir mi pelo. Ojalá me tenga que rapar para alguna producción, ¡me encantaría!

¿En serio? Ahí sale tu lado rockero.

Sí, mi mamá me inculcó el rock desde los 12 años, también me gusta tocar guitarra y batería. Soy fanática de The Rolling Stones y Pink Floyd. ¡Soy la oveja psicodélica de la familia! (ríe).

¿Te sientes de otra época?

Sí, creo haber nacido en los 50 y que disfruté mi juventud en los 70, ¡con todo!

Siempre he sentido fascinación por el hippismo y lo retro.


¡ARRIBA EL SORORICLISMO!

“Santiago está muy contaminado ―dice Rocío― al hacer deporte limpias tu cuerpo y tu vida, todo va de la mano”.  La actriz aprendió a andar en bicicleta a los siete años y nunca más dejó de pedalear. Hoy se lo toma en serio y reunió a un grupo de mujeres para recorrer Chile en un medio de transporte que la llena de satisfacción y no contamina. “Un día escribí en Instagram: ‘¿Quién se motiva a ir al cerro en bicicleta? Solo mujeres’. En un principio llegaron 3, después 12, y luego 21; ¡ahora somos 50!”, cuenta con orgullo. En marzo creó la cuenta @bicitandochile y organizan diferentes recorridos. “Nos llamamos Sororiclistas; el concepto de sororidad nos quedó como anillo al dedo”.

¿Cómo es tu relación con el movimiento feminista?

Lo veo desde mi experiencia, como parte de un grupo de mujeres ciclistas. Antes andábamos solas y en el cerro es súper peligroso, así que nos acompañamos y fue ahí donde me interioricé en el feminismo. Nos motivamos y compartimos. Es importante que las mujeres nos conozcamos, y juntas podemos aprender demasiado.

¿Cómo se proyectan?

Me gustaría recorrer Chile y el mundo entero en bicicleta. El ciclismo es pura buena onda, es deporte, un medio de transporte autosustentable, no contamina, vas donde quieres y tienes total independencia. Si puedo hacer que al menos diez personas que andan en auto se bajen y empiecen a andar en bicicleta, me basta.

¿Cómo lo financias?

Es autofinanciado. Cuando tienes tu equipo y tu bicicleta, ya puedes partir.


¿Y si te quisieran auspiciar?

¡Sería genial! Estamos hablando con una marca de bicicletas, me han llegado muchas ofertas.

¿Eres selectiva?

Sí, me ofrecieron una camioneta para que llevara mi bicicleta conmigo y me pedían cuatro fotos al mes y tres historias semanales. Pero yo no usaría una camioneta en un día de semana en Santiago, no podría dar todo ese material.

 El pasado 2 de julio viajó a La Serena junto a dos amigas para presenciar el eclipse total de sol. Una aventura donde la intérprete se conectó con sus emociones y que define como psicodélica. “Cuando estaba en el Valle del Elqui pensaba en mi vida, en que elegí estar pedaleando. Hay gente que está encarcelada en una vida impuesta por la sociedad y no hacen lo que realmente aman”. Por eso, Rocío sabe que es afortunada.

¿Cómo fue ver el eclipse en el Valle de Elqui?

¡Fue otra cosa! Pedaleamos durante tres días, incluso de noche viendo las estrellas. El lugar tiene una gran energía, sientes todo a flor de piel.  Durante el eclipse no importó nada, solo disfrutar el momento; ¡quería fue fuera eterno! Era impactante ver la dimensión del planeta, la distancia con el Sol y la Luna, o cómo cambió el color antes del eclipse. Fue un viaje psicodélico, hasta vimos un ovni, ¡tengo una foto! Fue hermoso y llegué a Santiago con otra mentalidad.


UNA ACTRIZ INNATA

Rocío ama estar frente a la cámara, nació para ser actriz de televisión y cine. Hacer una película es una deuda que tiene pero que sabe cumplirá, como todo lo que se propone. No estudió actuación, pero su talento es innato. Recuerda con orgullo una escena que tuvo que grabar hace un tiempo, donde debía emocionarse conforme avanzaba el dialogo. En ese instante, miró a los extras y recordó cuando ella estaba en ese lugar, soñando en convertirse en actriz; ese sentimiento la llevó a realizar la escena con éxito. El director la felicitó.

¿Cuándo dijiste “quiero ser actriz”?

Fue siendo muy niña y ahora estoy tan feliz, sé que me falta mucho por vivir, pero siento que ya cumplí mi sueño. Quería estar en las grandes producciones de televisión, he hecho teleseries y series, solo me falta hacer películas.

¿Nunca tuviste miedo a lo difícil que podía ser la vida de artista?

No, siempre tuve el apoyo de mi mamá. Los padres son parte fundamental en la vida, te guían y apoyan en lo que deseas. Aunque mi papá no creía en mí; ahora no tengo contacto con él (…) Una vez me dijo que nunca iba a cumplir mis sueños.


¿Cuándo lo dejaste de ver?

A los cuatro años, pero lo agradezco, mi mamá se preocupó de suplirlo. Todo tiene un porqué y si eso sirvió para llegar a ser lo que soy, valió la pena. Soy súper positiva, hasta lo malo que me pasa tiene algo bueno.

¿Cómo fueron tus primeras experiencias en la actuación?

Empecé de extra y haciendo castings. Desde niña estudié comedia música,  en Argentina. En Osorno fui alumna de un colegio artístico y en Santiago en Matus Actores. Pero nunca terminé el colegio, tampoco quise estudiar en la universidad, creo que eso es gastar plata.

¿Hasta qué curso llegaste?

Hasta primero medio. Un día le dije a mi mamá “no quiero más”. No me apoyó, pero me dijo que debía trabajar y empecé de extra. Estaba todo un día grabando por $10.000, pero así aprendí.

¿Cómo llegaste a los primeros castings?

Buscando en internet. A veces me ofrecían ayuda, pero yo sabía que podía hacerlo sola. Jamás tuve pitutos, jamás.

¿Te gusta el teatro?

No hago teatro, en vez de ensayar prefiero andar en bicicleta y me gusta más la cámara. Aunque los musicales me encantan, me gustaría estar en uno.

En Instagram siempre estás bailando

Sí, bailo desde niña, me gustaba desde el hip hop hasta el axé. ¡Soy de las que bailó Axé Bahía y Porto Seguro! (ríe).

¿Qué opinas del nuevo alargue de Verdades Ocultas?

Está bueno el formato de una teleserie larga, es nuevo en Chile y a mí me encantó hacer la evolución de Roxy. Era un personaje odioso que se fue humanizando, era insoportable, pero tenía su trasfondo.

Esos personajes son los que más le gustan al espectador

Sí, y me gustó mucho hacerlo, fueron casi dos años de grabaciones. Pablo Ávila, quien inició Verdades Ocultas, hace muy buenas producciones.

¿Sabes cuándo termina?

Tal vez en octubre, pero puede venir una nueva temporada (lo dice en tono misterioso).

¿Tienes nuevos proyectos actorales?

Sí, he estado haciendo cosas pequeñas como videoclips, cortometrajes y videos de comedia. Aunque en estos momentos para lo único que le quitaría tiempo al ciclismo sería para actuar en un proyecto televisivo.


Entrevista por: @palirosada

Ph: @danielesquiveles 

MUA: @makeupwomanchile 

Styling: @panchipv 

Outfits: @lolosilvamiranda 

Hairstyle: @salonlucialabra 

Calzado: @cmoran_shoes @diazmujer

Dirección: @luisynilo 

Locación: @renaissancesantiagohotel 

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