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Ximena Olavarría, La Diseñadora Que Pasó De Un «No Puedo Más» A Un «Yo 2.0″

Por @elwndelabarba/@Ahorapinto

septiembre 2018

Impactante, así podríamos definir una pasarela de esta diseñadora chilena, a quien fuimos a buscar tras haber irrumpido en la escena con un impactante vestido hecho para Leo Méndez Jr., pero encontramos mucho más…

Septiembre 2017, Ovalle Casino Resort, 400 invitados expectantes ante el lanzamiento de una nueva edición de Revista Sarah, y un invitado especial al que todos querían ver. Ante la mirada de todo el público, hacía su ingreso por la alfombra roja el fashion icon Leo Méndez Jr., quien se presentaba por primera vez en un evento en Chile después de haber abandonado el país, y lo hacía sobre 15 centímetros de taco y un outfit de infarto que se coronaba con un top de fina pedrería, “¿quién te viste Leo?” preguntaron los periodistas, la respuesta fue clara: Ximena Olavarría.

Tras esa noche vinieron dos semanas de análisis, comentarios en TV, páginas de diarios, y miles de comentarios en redes sociales. Había vuelto “Leíto”, y había una diseñadora chilena que lo había vestido sin prejuicios y había logrado el objetivo: impresionar.

Fuimos tras ella, pero encontramos mucho más que una diseñadora, encontramos una historia de ave fénix. Ella es Ximena Olavarría, la diseñadora que irrumpió fuerte en la escena nacional con un segundo tiempo de ella misma.

UN BLACKOUT Y UNA AUTOENTREGADA SEGUNDA OPORTUNIDAD

Hace casi una década Ximena Olavarría estaba en boca de todos, sus vestidos eran muy cotizados por novias y las pasarelas se derretían con sus confecciones que dejaban a todos atónitos. Pero todo se fue a cero.

Una dolorosa separación, sumada al exceso de trabajo, derrumbó todo y las luces de las pasarelas se apagaron de golpe. «Estuve nueve años casada, pero como todas las cosas el amor terminó y cuando pasa eso es mejor no estirar el elástico». Como no había hijos de por medio cada uno siguió su camino, pero sumado a su separación tuvo que cerrar su boutique, el estrés le pasó la cuenta y no pudo seguir. «Trabajaba de lunes a domingo y eso mermó mi salud mental, y luego de terminar mi matrimonio caí en una depresión muy grande. Pensé que ahí había terminado mi vida».

El ímpetu y las ganas de seguir fueron más, «el ser humano es de batallas y gracias a la fuerza de voluntad me paré, salí adelante y retomé, pero en un ámbito más de cuidado y claramente con mucha más experiencia. Además, me asesoré muy bien y personas que me querían me ayudaron. Volví a mi nido, a mi casa y más o menos pasó un año en que no quería saber nada de diseño, moda, modelos, vestidos y nada», indicó, añadiendo que después del nacimiento de su hija, pasaron cerca de seis meses y comenzó a llamarla una clienta antigua, «a la que le había hecho el vestido de graduación a su hija y que ahora quería un vestido para su matrimonio. Insistió tanto que al final le dije que sí».

Menciona que volvió a trabajar, pero lo hizo de otra forma. Por ejemplo, entró a las redes sociales a las cuales antes no accedía, «soy como un maestro zapatero, soy anticuada para algunas cosas, pero descubrí Instagram y fue como la iluminación. Es un medio increíble en donde te puedes retroalimentar con todo lo que pasa afuera, quedé encantada con el universo de Instagram y me hizo cuestionar el por qué no mostraba mi trabajo. La que volvió fue una Ximena 2.0».

Empezó a trabajar a los 24 años, cuando aún no se había titulado, y se reconoce «ovárica», porque «si digo que algo lo tengo que hacer, lo hago. De hecho, duermo dos a tres horas diarias, porque se me pone algo en la mente y si no lo hago me frustro». Agrega que «no dejo para mañana lo que puedo hacer hoy, no me gusta lo facilista, no comulgo con lo ‘hagámoslo así no más’, es como si me estuviera estafando a mí misma, porque no compito con nadie más que conmigo».

Ya no tiene un gran taller como tuvo antes de su “blackout”, ahora materializa sus sueños sola, con la colaboración de dos personas, pero el modelaje, los patrones, corte y primera prueba de vestidos siempre las realiza ella, por eso son muy personalizados.

INSPIRACIÓN, DE LO NEW WAVE A LA ÓPERA

Para Ximena la inspiración viene de muchos lugares, «depende mucho de mi estado de ánimo, hay veces que me voy a un estilo más neutro, pero hay otros días en que me voy más al negro, a la plata, a las piedras y cristales con un poco de blanco para darle luz. Tengo alguna parte new wave y punk, pero tengo otra parte más teatral, más de ópera. Puedo estar una semana escuchando a Mozart, pero a la otra puedo perfectamente ir a la Blondie, escuchar new wave y pasarlo regio». Agrega que tiene esa dualidad y en lo posible trata de que esas dos partes de ella «puedan fusionarse y lograr que se vean bien, porque son dos líneas diferentes. La inspiración es netamente lo que estoy sintiendo en el momento y comienzo a crear».

¿Para quién te gusta diseñar?

Mira, las novias y las madrinas me llenan, pero con lo que vibro absolutamente, con lo que me alimento el alma, es con la producción y la fotografía, con eso lo paso muy bien y casi siempre lo hago con las mismas personas, porque soy muy de piel.

Además, en las pasarelas cuando sientes la ovación y los aplausos es como si el corazón se me fuera a salir por la boca, es sensacional.

¿Cómo fue vestir a Leo Méndez Jr.?

Conocí a Leo por Héctor (Cornejo, estilista), en una sesión fotográfica, y ahí me preguntó por qué no lo vestía y lo pensé harto, no porque no quisiera vestirlo, sino porque algunas de mis clientas son muy conservadoras y medias cuadradas de mente. Pensé que podría tener algún tipo de dificultad o mermar mi trabajo diario. Lo pensé una noche y me dije por qué si y por qué no, y después dije ¡por qué no! Los que tienen altura de miras no solo van a mirar a la persona, sino que al trabajo que está puesto en él y los que piensen así serán los que en realidad deben quedarse conmigo, y al que no le gustó, qué pena, que dé vuelta la página y que vaya a ver a otro diseñador.

Nos conocimos y es una persona maravillosa y finalmente no tuve ningún problema, al contrario, me trajo más beneficios, de lo cual estoy súper agradecida y cada vez que puedo se lo escribo y él también. Lo que pasó en Sarah (lanzamiento de la edición primavera 2017, en que vistió a Leo Méndez) fue una experiencia increíble y la vitrina fue muy buena.

LO QUE SE VIENE

Hace pocas semanas Ximena presentó su segunda colección, llamada «Bendita Genoveva» en honor a su abuela, y rememora que «hubo un tiempo en mi niñez que no lo pasé muy bien y mi abuela tenía una casa muy linda con unos jardines maravillosos llenos de rosas y era un refugio para mí en tiempos muy malos».

Agrega que su abuela era muy elegante, iba siempre a la peluquería, ocupaba un collar de perlas y siempre olía a rosas, «tengo los mejores recuerdos de ella y la colección tiene eso; tonos florales, la suavidad de las telas como las gasas chiffon, y mucho más. No quiero mostrarlo todo en Instagram, ni en pasarelas, porque quiero hacer algunas sesiones de fotos con ellas. Es una colección cápsula y pretendo llegar a 20 vestidos».

Por: @elwndelabarba/@Ahorapinto

Fotografía: Daniel Esquivel

Maquillaje y Peinado: @makeupwomanchile

Locación: Hotel Terra Diaguita